- A veces una tiene el corazón dividido, roto, hecho jirones;
- Es necesario que el corazón se rompa para que el alma escape por la hendidura, para que pueda conocer nuevos parajes, obtener noveles experiencias y adquirir sabiduría; entonces el corazón se ensancha y puede el amor encontrar una grieta, la que sangra, y penetrar en él. Sólo el amor nos sana, y así también, sólo queda un camino: unir los trozos con la propia saliva, recomponerlo con paciencia y con mimo. Sí el corazón tiene que romperse, pero luego debe ser reparado, pues mantenerlo dividido es un grave error, el ser pierde su brújula y el amor su destino.
Autora: Pilar González.





